Preservar la finca forma parte del ADN de estas propiedades: gestión forestal racional, siega tardía para preservar la flora, protección de los estanques y de la fauna local. Muchos Castels sirven productos de la finca o de granjas vecinas — circuitos cortos, mercados de productores, degustaciones. Es un turismo sostenible por naturaleza, no por marketing.
Algunas fincas están comprometidas con procesos de certificación medioambiental (Clef Verte, carta Qualité Tourisme). El campo preservado, el bosque gestionado, el curso de agua integrado en la finca: otros tantos argumentos que justifican el sello de camping ecorresponsable. Los Castels de Saône-et-Loire, Ille-et-Vilaine o Fierbois han hecho de la conservación de la finca su principal cualidad.